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Es de héroes sonreír cuando el corazón llora !

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Muchas veces sentimos miedo. Miedo de decir lo que sentimos; miedo de decir no cuando debemos; miedo de decir que si cuando vale la pena; miedo de fracasar; miedo de intentarlo; miedo de lo que puedan pensar si lo intentamos. Y sentimos culpa por lo que no hicimos, e impotencia por no tener el valor de hacerlo ahora, porque sabemos aun que estamos a tiempo. Así empezamos, y hoy, a veces tenemos la triste sensación ( Y en el fondo sabemos que es así ), de que nuestra vida se hunde cada vez más en la monotonía; en ese “Todos los días lo mismo”, que a veces de tan acostumbrados parece haber dejado de preocuparnos. Otras veces tocamos fondo, y en esos instantes de conciencia, sentimos que queremos recuperar en un minuto todo lo que perdimos, toda la vida que se nos fue, por miedo. Y empezamos a tratar de llenar todos esos agujeros de nuestra realidad. Algunos lo hacen con la facultad, otros con el trabajo, otros llenándose de cosas materiales, otros tratando de hacer todo eso al mismo tiempo; otros quizá quedándose en casa, llorando, sintiendo que sus vidas están destinadas a ser un desastre, autoproclamándose desgraciados por su propia cobardía, por el miedo a intentarlo. A veces nos detenemos por un momento y miramos nuestra vida como “desde afuera”, y nos consolamos diciendo:”Y bueno, la mayoría de la gente pasa por lo mismo”; y nos duele nuestro pasado, y sentimos miedo del futuro, olvidando casi por completo nuestro presente (Que no parece ser más que ese “Todos los días lo mismo” del que hablé). Y la lógica e inevitable consecuencia es que nuestra vida siga siendo lo mismo, sabiendo que probablemente (A menos que dejemos ya esos miedos), dentro de algunos años esperaremos a nuestra realidad y veremos que la mayor y mejor parte de nuestra vida se fue entre el temor y la resignación, y que ya no somos tan jóvenes, ni tenemos esa fuerza que en su momento no supimos aprovechar, por miedo. No los momentos más optimistas comenzamos a planificar nuestra lucha por una nueva vida; y decimos que quizá sea mejor mañana, porque hoy no estamos de ánimo, o durante el fin de semana, o cuando nos den las vacaciones, o cuando consigamos un buen empleo, o cuando paguemos nuestras deudas, o cuando nos recibamos, o cuando llegue el verano, o cuando deje de hacer tanto calor, en fin... Corre por la vida pensando que cada paso que das te acerca más a la felicidad; despierta cada día con la firme convicción de ganar la batalla que te propongas en ese día; ama como si jamás te hubiesen herido; reí como si jamás hubieses llorado; baila como si nadie te viese, y jamás olvides que tu misión más valedera es lograr una vida de la que no sientas lástima, y que lo más importante que podes proponerte es ser feliz, el resto es sólo una consecuencia. EL TIEMPO ES IMPACIENTE; MAÑANA ES TARDE!

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